Los menores con déficit atencional demandan más tiempo de sus padres, quienes generalmente, no encuentran la manera de que se queden tranquilos, les obedezcan y no molesten a sus hermanos.
Por ello, la psicóloga infantil Paulina Müller recomienda: “Los
padres deben esforzarce por aceptar que tienen un niño con características
especiales. Que no es igual al resto de sus hijos o a los de sus amigos, y que,
por lo tanto, requiere un trato distinto.
La psicóloga aclara, eso sí, que una relación diferente no
significa dejarlo hacer lo que quiera”.
Coincide la psicopedagoga Paula Pastor, quien señala que estos
menores son por esencia desorganizados y hay que darles un orden desde afuera,
que venga de sus padres. “Necesitan más apoyo de lo habitual, mucha constancia
y consistencia”, precisa.
Póngase en acción… Recomendaciones cotidianas
- Asígnele responsabilidades familiares y tareas domésticas. Es
mejor que el mismo las escoja y se comprometa a cumplirlas.(ordenar, limpiar,
ayudar a cocinar…)
- Ayude al niño a emplear sus habilidades como compensación de
sus limitaciones o alteraciones.
- Intente mejorar su autoestima, ayudándolo a darse cuenta que
es necesario y positivo para los demás, favoreciendo además al cambio de la
imagen de “niño problema” y facilitando la adaptación de él con los demás.
- Demuéstrele cariño y aceptación a través de constantes
caricias, cosquillas, besos o juegos. Tenga siempre en cuenta que el niño
hiperactivo necesita gran cantidad de contacto físico y afecto paterno.
-Intente fomentar la capacidad del niño para concentrarse en lo
que está haciendo, reduciendo los estímulos altamente perturbadores y
distractores en su entorno, como por ejemplo radio, televisión, muchos cuadros
o posters, etc.
- Realice junto a su hijo ejercicios de relajación y de
reducción de tensión ojalá cinco minutos en la mañana y cinco o diez en la
tarde. Trate de ser un modelo de cómo permanecer quieto y concentrado. Lo ideal
es que el resto de la familia también participe.
Al momento de estudiar
- Una vez que llegue del colegio es necesario que se distraiga y
descanse de la jornada. Luego podrá comenzar con el programa de estudio,
intercalando periodos de descanso con los de trabajo, ambos con una duración de
veinte a treinta minutos. Gradualmente se podrá ampliar los periodos de estudio
y disminuir los de descanso.
- Créele un clima adecuado para el estudio, esto implica
espacio, silencio y un lugar fijo, donde cuente con los materiales para que no
sea necesario interrumpir su trabajo.
- Ayúdelo a organizar el estudio, creando en conjunto un horario
o programa.
- Proporciónele un diario mural donde pueda tener acceso a su
horario de clases y tareas pendientes, por ejemplo.
- Apoye a su hijo cuando sea necesario. Responda sus dudas,
ayúdelo a organizar su trabajo, coopere con la búsqueda de material. Evite
hacer sus trabajos o actividades por él o ella, deje que los realice por su
cuenta.
- Se ha observado que se logra mejores resultados con estos
niños cuando se dan las instrucciones o se les habla en tono bajo o individual.
- Ayude al niño a focalizar su atención mediante instrucciones y
acercándose físicamente, realizando cambios de inflexión de voz o haciendo alguna
seña para que fije su atención en el lugar que sea necesario.
- Si comete algún error, intente que el niño lo descubra por sí
mismo, guiando o realizando preguntas abiertas. No se recomienda borrar su
error. Deje que el niño lo haga, corrigiendo y entendiendo por qué se equivocó.
- Refuerce constantemente de manera positiva sus logros,
estimulando sus habilidades y capacidades.
En cuanto al manejo conductual, es recomendable poner límites
dentro del hogar, establecer reglas claras y consistentes frente a su
comportamiento y desempeño escolar. Respetar y ser consecuente con las normas
establecidas es garantía de éxito en la tarea de educar a un niño con déficit
atencional.
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